jueves, 28 de agosto de 2014

Esfera sonajero DIY

Estaba buscando en internet una esfera sonajero que compró mi suegra pero no la encuentro... en su lugar he encontrado este tutorial en la Tienda con Mamá para hacer una casera que me ha gustado mucho. A ver si me animo y la hago... si lo consigo lo publicaré para que veais el resultado.


martes, 26 de agosto de 2014

Las palabras de nuestros padres se hacen realidad

Hace tiempo que no escribo, me lo he tomado de relax estas vacaciones con mis dos fieras. Desde luego que ahora pienso que el salto a la maternidad se da con el segundo hijo... si el primero es tranquilo casi ni te enteras pero el segundo... es otra historia y siempre te toca uno :)

Como no tengo tiempo de escribir decentemente (tengo 16 borradores empezados y ninguno acabado) solo os dejo una reflexión, cabo de leer este artículo de Laura Gutman (sabéis que me encanta y me inspira) y me ha parecido tan escueto como impresionante.

Las palabras de nuestros padres (Mayo 2014) por Laura Gutman



Los niños creemos en nuestros los padres. Cuando nos han dicho una y otra vez que somos encantadores, príncipes o princesas de la casa, que somos hermosos, listos, inteligentes y divertidos, nos convertimos en eso que dicen que somos. Por el contrario, cuando nos dicen que somos tontos, mentirosos, malos, egoístas o distraídos, obviamente respondemos a los mandatos y actuamos como tales.  Aquello que nuestros padres  -o quienes se ocuparon de criarnos- nos han dicho, seconstituye en lo más sólido de nuestra identidad.
Los niños no suficientemente mirados, mimados, apalabrados y tomados en cuenta por nuestros padres, daremos mayor crédito a nuestras discapacidades. Y sufriremos. Si tenemos baja autoestima, si sufrimos vergüenza, si nos creemos malos deportistas, malos estudiantes o incapaces en cualquier área, si usulmente sentimos que no estamos a la altura de las circunstancias, si nos cuesta hablar o vincularnos con otros, es porque hubiéramos necesitado que alguien accione a favor nuestro. Para colmo nos han exigido que asumamos solos nuestros problemas cuando aún eramos niños. Ha pasado el tiempo y con estas creencias hemos devenido adultos.
Cuando nos llega el turno de hacernos cargo de nuestros hijos, no contamos con el acceso espontáneo para reconocer las virtudes de los niños. Sin embargo tendremos que aprender a decirles que es valioso que siempre digan la verdad. Que nunca traicionarían a un amigo. Que con incapaces de lastimar a otro. Que son generosos y tolerantes. Decirles a los niños que son hermosos, amados, bienvenidos, adorados, nobles, bellos, que son la luz de nuestros ojos y la alegría de nuestro corazón; genera hijos seguros, felices y bien dispuestos.  Es posible que las palabras bonitas no aparezcan en nuestro vocabulario, porque jamás las hemos escuchado en nuestra infancia. En ese caso, es tiempo de aprenderlas.
Si hacemos ese trabajo ahora, nuestros hijos -al devenir padres- no tendrán que asumir esta lección. Porque surgirán de sus entrañas con total naturalidad las palabras más bellas y las frases más gratificantes hacia sus hijos. Y esas cadenas de palabras amorosas se perpetuarán por generaciones y generaciones, sin que nuestros nietos y bisnietos reparen en ellas porque harán parte de su genuina manera de ser. Pensemos que es una inversión a futuro con riesgo cero. De ahora en más… ¡sólo palabras de amor para nuestros hijos! Gritemos al viento que los amamos hasta el cielo. Y más y más.
Corroboro cada una de sus palabras y me doy cuenta de que lo he vivido en primera persona, gracias a mis padres, en positivo.

Lo que te dicen de ti, "el rol" que te otorgan la mayoría de las veces se hace realidad. No es cuestión de mentir sino de omitir muchas veces lo malo para resaltar lo positivo y reforzarlo. Así cada uno sabe las cartas que tiene para jugar. Es importante hacer que ese papel sea la imagen fiel de la personita que crece a tu lado sin exagerar ni en lo bueno ni en lo malo... que sepa quien es pero sobre todo en quien se convertirá.