martes, 25 de septiembre de 2012

Mi parto: segunda parte, la dilatación

Cuando llegué a la sala de dilatación alguien me dijo "tu matrón se llama Marino" y yo me quedé alucinada... era un hombre!! :) sinceramente, no me hizo mucha gracia, yo me esperaba a una mujer que hubiera pasado por lo mismo que yo y me entendiera... una como AMOR la matrona de Baby Boom, como una abuelita amorosa... pero no un hombre... me dijo que solo estaría en la dilatación ya que, para el parto ya habría un cambio de turno, me alegré... un poco.

Sim embargo Marino me recordó muy bien cómo tenía que respirar: coger aire y soplar FU, FU, FU, FU... echarlo rápidamente en ráfagas fuertes y sonoras que ayudan MUCHO MUCHO a paliar el dolor de la contracción (Ander alucinando conmigo y mis ruidos mientras me daba la mano, yo creo que me miraba pensando: Qué bien lo haces y menos mal que no me toca a mi jejeje).

En las clases preparto me habían enseñado a respirar pero me quedé en blanco, menos mal que estaba Marino conmigo para recordármelo ;-). Esa es la forma normal de respirar, la que todas tenemos que utilizar cuando no tenemos ganas de empujar, luego hay una que yo no necesité que es la respiración cuando tienes ganas de empujar pero la matrona te dice que no empujes todavía... es coger aire y soplar muy finamente con la parte de arriba, con el tórax como si estuvieses soplando una velita sin apagarla fuuuuuuuuuuuuuuuuuu muy suavecito, de forma que no empujas con la pelvis como te dice la matrona pero te desahogas un poco en el momento de la contracción.

La matrona comentaba que si puedes entre contracción y contracción hagas 2 respiraciones profundas para relajarte, de esas que te llenan la tripa de aire y luego lo echas todo de forma prolongada y que hace que tus músculos se relajen...

Volviendo a mi parto, cuando me sentaron en la camilla me preguntaron si quería la epidural yo dije que SI, por supuesto y que la quería YA. La médico anestesista no tardó en llegar, era residente... más joven que yo... lo que me faltaba. Pues no sé cuántas epidurales habría puesto la chica, pero me la puso genial, perfecta, yo cogí las manos de Marino y las apreté super fuerte, sentada al borde de la camilla, con los ojos cerrados pensando que era un suplicio y no fue así... no tuve el típico calambre que suele dar, ni contracción en ese momento... no tuve dolor, fue perfecto y en un solo pinchazo. Otro mito que se me cayó... el pinchazo de la epidural no duele normalmente.

Una vez puesta, me dijeron que iba a estar 20 minutos un poco incómoda tumbada porque no me podía mover aunque tuviera una contracción ya que la anestesia se estaba repartiendo por mis piernas... pero ya no sentí ningún dolor desde ese mismo momento, no tardó 20 minutos en hacer efecto sino 1 minuto... mirábamos el papel de las contracciones y subían y bajaban como un perfil de montaña pero yo no sentía nada de nada... bueno si, un gustito de relajación, llevaba ya 2 horas y media con dolores y ahora ya podía relajarme y así lo hice, fue muy fácil porque el personal de Cruces me trató con muchísimo cariño, se lo agradezco mucho.

Media hora después le dije a Ander que fuera a casa a por la maleta y a ducharse, iba a ser una noche muy larga... y luego los días y las noches largas... aproveché el momento de soledad y me quedé adormilada, solo me movía para rascarme la tripa que me picaba, me explicaron que era a causa de una cosa que me habían puesto... y era lo único que notaba un ligero picorcillo en la piel.

Más tarde llegó Ander, me dió de beber Isostar porque no podía comer nada pero hidratarse es importante en ese momento y mejor con bebidas Isotónicas con sales y azúcar, puso música relajante en el Iphone y nos quedamos los dos dormidos... increible pero cierto. Solo nos despertaban para venir a mirar los monitores ya que al rascarme la tripa me los desconectaba a veces... claro, estaba durmiendo a pierna suelta jeje  (me da hasta vergüenza confesarlo... pero si, la tranquilidad es un grado importante en esos momentos, sobre todo si ya no te duele nada, claro).

A eso de la 1:00 de la madrugada vinieron a ver un monitor que no daba señal (ellas ven las señales desde otra sala), la matrona (que se llamaba Ana Isabel, ya no era Marino porque se había acabado su turno) estaba un poco preocupada y llamó a la ginecóloga que vino rápidamente... yo estaba durmiendo de lado y en esa postura parece que no le escuchaban el corazón a Alaia... pero no fue nada.

Al mirarme en ese mismo momento me dijeron que ya estaba dilatada de 10 cm, y que aunque a las primíparas las suelen dejar 2 horas dilatadas de 10cm hasta el parto, yo estaba muy avanzada y empezaban ya... que si sabía empujar... :)

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